Cómo sembrar albahaca

La Albahaca, cuyo nombre científico es Ocimum basicum, pertenece al grupo de las hierbas aromáticas y a la familia de las lamiáceas. Esta planta es nativa de regiones tropicales del continente asiático tales como lndia, Irán o Pakistán.

A continuación detallaremos los pasos necesarios para sembrar albahaca en nuestra huerta urbana.

Planta de albahaca macetaPlanta grande de albahaca en macetaPlanta de albahaca con flores

Germinación:

Existen dos opciones a la hora de comenzar con la germinación, utilizar un semillero como paso intermedio a la plantación definitiva o directamente iniciar la germinación en la maceta. En nuestro caso vamos a optar por la primera opción y comenzaremos apreparando el semillero:

Necesitaremos un semillero comercial o mejor aún reciclando algún pequeño recipiente como puede ser capsulas de cafe o un vaso de yogurt.

Vamos a llenar el recipiente preferentemente con sustrato especial para semilleros hasta una distancia de 1,5cm del borde aproximadamente.

Comenzamos a sembrar colocando una pequeña cantidad de semillas sobre el sustrato, luego de esto, tapamos las semillas con una fina capa de sustrato, la cual vamos a espolvorear muy suavemente. Para favorecer la germinación, es muy importante que no se entierren las semillas, que solo queden cubiertas por esta fina capa.

Realizamos un primer riego de forma abundante y la primera vez y en sucesivo cada 3 o cuatro días. Para el proceso de germinación la dejaremos por un par de semanas en un sitio con abundante luz solar a una temperatura ideal de aproximadamente 15 grados.

Plantación:

Luego de dos semanas, ya se van a comenzar a ver los brotes. Transcurridas otras dos semanas nuestras albahacas van a tener un crecimiento suficiente para ser trasplantadas a sus respectivas macetas.

Tengamos listas nuestras macetas con tierra para realizar el trasplante. Deberemos hacer un agujero en la tierra de un tamaño similar a las raíces de las plantas.

Vamos a trasplantar cada una de las plantas de albahaca con mucho cuidado evitando dañar las raíces. Una vez que las sacamos del semillero, las vamos colocando en sus respectivas macetas y cubriendo con tierra asegurándonos que las raíces queden totalmente cubiertas.

Cuidados:

  • Evitar que las plantas se expongan a bajas temperaturas y heladas.
  • No regar en exceso y tener en cuenta que las macetas deben contar con un correcto drenaje.
  • Evitar en días de calor que quede expuesta al sol directo, especialmente a las horas cercanas al mediodía.
  • Por su fragilidad, evitar también exponerla a vientos fuertes.
  • Regar directamente sobre la tierra evitando mojar las hojas.